25/9/09

DE PERAS Y MANZANAS


“Si se suman dos manzanas, pues da dos manzanas. Y si se suman una manzana y una pera nunca puede dar dos manzanas, porque es que son componentes distintos” (Ana Botella).

Sin duda una de las grandes contribuciones al pensamiento contemporáneo. Tras haber buscado sin éxito mi inspiración vital entre las palabras de Bucay o Coelho. Finalmente me he refugiado en Ana, en ella y en Giosue Cozzarelli -“Confucio es un señor muy antiguo chino-japonés que inventó la confusión”-.

De Ana me impresionan su claridad y concisión. Una gran sabiduría encierran estas palabras, en las que concluye que la información está en (es) la diferencia. Parece que a un conocido antropólogo británico se le ocurrió alguna cosa parecida, pero nunca la pudo desarrollar con tanta brillantez.

Y como pasa con otros grandes pensadores, la influencia de las ideas de Ana alcanza a todos los ámbitos del saber, desde la física (alteraciones de continuo espaciotemporal en la elaboración de la macedonia) hasta, y como no, en la psiquiatría.

Influido por la Botella, el Dr. William W. Hale III ha trabajado en una investigación durante cinco años (ahí es nada) a partir de la cual ha concluido que, de la misma manera que las peras no son manzanas, en los adolescentes la depresión y la ansiedad son dos cosas distintas. La cosa es que parece que los señores listos que se reúnen para ponerles nombres a estas cosas, estaban pensando que normalmente los adolescentes deprimidos están muy ansiosos y viceversa, de manera que se planteó la posibilidad de que en el DSM V se recogieran ambos trastornos bajo un mismo epígrafe. La aportación del Dr. Hale III (a mí me gustó más la primera) viene a desfacer tal entuerto llamándole al pan, pan y al vino, vino, que siempre dos es mejor que uno, y donde va a parar … poder disfrutar de dos trastornos…
Me pregunto yo si será muy relevante la discusión. Aunque cuando un miembro de la saga de los Hale se pasa cinco años trabajando en el tema, supongo que lo será. Dicen algunos que hay algunos conflictos de interés en la creación del DSM V, pues no se yo…
No nos pongamos paranoicos que acabamos disparando al pianista. Esperemos que salga el libraco que así ya tendremos a qué echarle la culpa. Ya se sabe “En la catátrofe del Prestige, sólo hay un culpable: el barco” (Ana Botella) … no deja de impresionarme.

1 comentario:

Jesús Castro Rodríguez dijo...

Pues que sepas que yo estoy ansioso por que salga de una vez. SE vende bien el librito y está lleno de tanta sabiduria que mas que una venta hago una acción social y educativa. Coño¡¡¡¡ exactamente que el resto del sistema sanitario y farmaceutico...De ahí que la psicología deba de ser una profesión sanitaria....Si es que cuando me pongo a pensar..
Larga vida al DSM....