Pues parece que la parca ha hecho horas extra estos días. A los amantes del cine (nunca he sido un erudito en el tema, a mí sólo me gusta ver películas) se les ha ido José Luís López Vázquez, a los de la literatura (tampoco puedo dármelas de entendido, sólo me gusta leer libros) se les fue Francisco Ayala y, a los que consideramos que la psicología es un hijo pródigo que tras salir a la aventura por intrincados circuitos neuronales, tarde o temprano volverá al regazo de su madre la Antropología (mientras tanto seguiremos walking on the wild side) se nos ha ido Lèvi-Strauss.
De forma desgraciadamente coincidente, el género humano ha perdido también su capacidad para el libre albedrío… casi ná. Sí, lamento ser yo el mensajero que les dé tan terrible noticia, el hombre ha perdido su “potestad de obrar por reflexión y elección”. Tras una larga agonía (se veía venir) finalmente ha fallecido. Aunque se sospecha que no ha sido el único implicado, parece que fué el juez italiano Pier Valerio Reinotti el que le dió la estocada mortal (quizá fué un acto de piedad para acabar con su agonía, quizá un participante más en el linchamiento). El caso es que Pier le ha rebajado la condena a un tal Abdelmalek Bayout, asesino confeso de Felipe Novoa, por el hecho de que el pobre hombre posee al menos cinco genes relacionados con la violencia. Parece que además de Abdelmalek también participaron en el asesinato del pobre Felipe adenina, guanina y citosina, se está investigando el papel de timina del que, aunque su presencia ha sido demostrada, aún queda por determinar su participación en los hechos. La ANI (Asociación de Nucleótidos por la Independencia) ha presentado un comunicado a la prensa protestando enérgicamente “Se nos utiliza como cabeza de turco, se generaliza cuando sabemos que en este tipo de actos sólo participan grupos aislados”.
Finalmente, la ciencia ha proporcionado corporeidad al DESTINO, haciendo carne aquello de “nasío pa matá”.
- ¿el siguiente paso? - la eugenesia -¿exagerado? -quizá
LIBERUM ARBITRIUM
Falleció el 3 de noviembre de 2009, a los 150.000 años confortado con los servicios intelectuales.
Su madre, la libertad; su padre, la razón; su hermano, la reflexión; primos, sobrinos y demás familia claman al cielo, echándose las manos a la cabeza.
El corrosivo y activísimo bloguero americano Philip Dawdy, llama la atención en su Furious Seasons sobre una noticia aparecida en un diario electrónico de Hutchinson (Kansas). La noticia nos relata una bonita historia con final feliz, sobre un juicio a un señor presidiario acusado por caneamientos varios, cachetes, jumos y algún que otro meco a funcionarios de prisión e internos. Parece que el angelito tenía un currículum envidiable como técnico especialista en gestión de lo ajeno, con el agravante de mala leche y sitemuevestemeto. Un insensible jurado no tuvo en cuenta los méritos de este profesional de lo suyo, y el esfuerzo invertido en hacerse un nombre en la profesión y declaró inocente a este señor de los cargos. La defensa no se basó en la negación de los hechos ni en la falta de pruebas, se basó en el hecho de que el pobre hombre estaba a tratamiento con Prozac (vaya por Dios) y aunque antes ya había cometido actos similares, ahora tenía una buena disculpa... no era yo, el Prozac actuaba por mí (cual posesión diabólica). El caso es que al jurado le coló. Y es aquí donde la perversión en la atribución de causas y efectos, a mí me tiene descolocado.
Por una parte podemos plantearnos que el comportamiento violento del fulano se debía a la acción de la substancia química en cuestión, en este sentido me confieso algo escéptico, aunque Alisson Bass nos cuenta aquí algunas cosas sobre la posible relación entre los antidepresivos y comportamiento violento, aportando ejemplos varios, de señores de bien, de traje y corbata que convierten su domicilio familiar en una casquería (me suena algo sensacionalista, pero es para ponerse alerta). En caso de aceptar esta premisa, no sería mala idea evitar recetárselo a residentes que pasan sus días en el caldero por muy depres que se encuentren, por aquello de que a veces en las cárceles hay gente con algo de genio.
El segundo planteamiento es el que más me preocupa, y es que; el hecho de tomar un antidepresivo se constituya en una prueba de la existencia de enfermedad mental. En numerosas ocasiones podemos ver en la prensa tras el relato de alguna barbaridad aquello de -fuentes cercanas a la familia (una tía cotilla) afirman que el presunto asesino (presunto, a persar de todo) estaba a tratamiento psiquiátrico. Siendo esta la confirmación sin lugar a dudas de que al señor le flojeaba alguna tuerca. Este giro lingüístico es el que a mí me mete miedo, en el que el tratamiento es el que confima la enfermedad, no indica una dirección a la salud sino el propio estatus de enfermo. Será por tanto, un enfermo psiquiátrico aquella persona que siga un tratamiento psiquiátrico, siendo finalmente el tratamieto el principio dormitivo que explica el propio concepto de enfermedad mental... como aquél que explicó el galeno de la obra de Molière como causa y razón de que el opio haga dormir a las personas (que éste posee un principio dormitivo).
Advertencia: esta entrada puede provocar somnolencia, esos efectos no se deben (de ninguna manera) a que sea un coñazo infumable, si no a que provablemente posea algún principio dormitivo.
Pos eso, no le den mas vueltas; es que me aburría.
Tras una larga y angustiosa espera, se ha vuelto a celebrar uno de los acontecimientos más importantes para la ciencia… el pasado día uno de octubre tuvo lugar la ceremonia de entrega de los prestigiosos premios Ig Nobel.
Lamentablemente en esta ocasión, ninguna de las disciplinas de la “psi” ha sido laureada con tan preciado galardón. Sin embargo, considero que algunas de las investigaciones premiadas tienen una gran relevancia para la psicología y deberían llevarnos a revisar algunos presupuestos teóricos.
Por poner un ejemplo, la investigación premiada con el Ig Nobel a la “Medicina Veterinaria” nos empuja a explorar el “self” animal al demostrar que las vacas que tienen nombre producen más leche que las que no lo tienen. Me pregunto si es debido a una interiorización de las funciones superyoicas que ejerce el ganadero, resultando en una compensación inconsciente al satisfacer las pulsiones propias de una fase oral no superada por parte del mismo. Impresionante exposición del juego interpsíquico humano-rumiante.
El Ig Nobel de la Paz, también tiene enjundia. Unos científicos de la Universidad de Berna; es cierto, más de una persona se han arrejuntao para estudiar algo así… ¿ folie a deux? (en este caso a “cinq” que son los científicos que firman la investigación)... pues bien, en una especie de delirio colectivo unos señores y señoras listos y listas se interesaron por una de las grandes preguntas de la humanidad con tintes existencialistas: En caso de que te rompan una botella de cerveza en la cabeza; ¿será preferible que ésta esté llena o vacía? En la investigación únicamente se tuvo en cuenta el efecto del golpe sobre el cráneo y no el valor económico, simbólico y sentimental que implica el desperdicio de la cerveza en el primero de los supuestos.
Aquí pueden consultar una relación de los premios... léanlos, realmente no tienen desperdicio. Está bien que de vez en cuando, uno se encuentre con señores listos de bata blanca que sepan que hay pocas cosas sagradas (y la ciencia no es una de ellas) y sean capaces de reírse de sí mismos (todos los premios fueron recogidos por algún miembro del equipo premiado). Que no pasa nada si a nuestro amigo Rodin se le cae “El Pensador” de culo de vez en cuando... que ya habrá tiempo para levantarlo. Mola.
“Si se suman dos manzanas, pues da dos manzanas. Y si se suman una manzana y una pera nunca puede dar dos manzanas, porque es que son componentes distintos” (Ana Botella).
Sin duda una de las grandes contribuciones al pensamiento contemporáneo. Tras haber buscado sin éxito mi inspiración vital entre las palabras de Bucay o Coelho. Finalmente me he refugiado en Ana, en ella y en Giosue Cozzarelli -“Confucio es un señor muy antiguo chino-japonés que inventó la confusión”-.
De Ana me impresionan su claridad y concisión. Una gran sabiduría encierran estas palabras, en las que concluye que la información está en (es) la diferencia. Parece que a un conocido antropólogo británico se le ocurrió alguna cosa parecida, pero nunca la pudo desarrollar con tanta brillantez.
Y como pasa con otros grandes pensadores, la influencia de las ideas de Ana alcanza a todos los ámbitos del saber, desde la física (alteraciones de continuo espaciotemporal en la elaboración de la macedonia) hasta, y como no, en la psiquiatría.
Influido por la Botella, el Dr. William W. Hale III ha trabajado en una investigación durante cinco años (ahí es nada) a partir de la cual ha concluido que, de la misma manera que las peras no son manzanas, en los adolescentes la depresión y la ansiedad son dos cosas distintas. La cosa es que parece que los señores listos que se reúnen para ponerles nombres a estas cosas, estaban pensando que normalmente los adolescentes deprimidos están muy ansiosos y viceversa, de manera que se planteó la posibilidad de que en el DSM V se recogieran ambos trastornos bajo un mismo epígrafe. La aportación del Dr. Hale III (a mí me gustó más la primera) viene a desfacer tal entuerto llamándole al pan, pan y al vino, vino, que siempre dos es mejor que uno, y donde va a parar … poder disfrutar de dos trastornos… Me pregunto yo si será muy relevante la discusión. Aunque cuando un miembro de la saga de los Hale se pasa cinco años trabajando en el tema, supongo que lo será. Dicen algunos que hay algunos conflictos de interés en la creación del DSM V, pues no se yo… No nos pongamos paranoicos que acabamos disparando al pianista. Esperemos que salga el libraco que así ya tendremos a qué echarle la culpa. Ya se sabe “En la catátrofe del Prestige, sólo hay un culpable: el barco” (Ana Botella) … no deja de impresionarme.
Aim sou japi que no veas: leo en la prensa que ya podemos estar tranquilos, que “los padres de niños con déficit de atención e hiperactividad contarán a partir de noviembre con un nuevo medicamento que promete mejorar la conducta y el proceso de aprendizaje escolar”, eso es lo que le cuenta a Efe un tal Frank López que nos dicen que es pediatra, pero además es portavoz de Shire; el fabricante de Intuniv (Guanfacine), la pirula en cuestión.
Y me pregunto yo que porqué tanta felicidad, si de esto ya había ¿no?, ¿qué nos ofrecen de nuevo? Pues básicamente lo que nos cuentan es que a) funciona y b) tiene pocos efectos secundarios. Ya saben ustedes que, los estimulantes, que llevan tantos años explicándonos que van muy bien pa`lo del niño y que no tenían problema (Sra. le tengo dicho que el tic no es cosa de la medicación… ya lo traía el niño de casa, no se preocupe se toma esta otra pastillita y ya se le pasa... recuerde ponerle un babero), ahora resulta que no funcionaban tan bien y que tenían algunos molestos efectos secundarios (es que se nos habían pasao). Esto me recuerda la espectacular carrera de Harold Sackeim que después de 25 años realizando ensayos que demostraban lo estupenda que era la terapia electroconvulsiva (trabajando para las empresas que vendían la máquina), se le ocurrió que la cosa no era para tanto, que igual a la gente luego se le pueden olvidar las cosas y andar un poquito menos espabilaos (para toda la vida), ahora Sackeim es más amigo de la estimulación magnética intracraneal y bueno, aunque lleve 25 años “equivocándose” vamos a tener que fiarnos de su trabajo a partir de ahora.
Vale, pero no se preocupen ¡esta es la buena! La industria farmacológica ha puesto su maquinaria a trabajar en este problema utilizando la más compleja tecnología… es decir cogiendo una droga que ya tienen y probándola en… TODO (malo será que para algo, no sirva) cogieron la Guanfacina, medicamento antihipertensivo, y lo están probando con todos los diagnósticos psiquiátricos que se les ocurren, en este momento se están realizando ensayos clínicos para probar su droga en Trastorno Límite de Personalidad, como coadyuvante a los antipsicóticos en esquizofrenia, para el tratamiento del “mono” de cocaína y alcohol, para el Trastorno por Estrés Post-Traumático, para problemas del desarrollo y además (estamos de suerte) ya se está mirando que tal funciona combinado con los estimulantes (¡no vamos a tirarlos!).
Pues eso, que en este proceso de complejo de bio-ingeniería hicieron ensayos con TDAH, y parece que a la FDA le parece bien. Así que, viendo la noticia, me puse a buscar algún ensayo de la pócima en cuestión (le explico al Sr. Anónimo que comentó el post anterior: siiii en Internet, ya ves, asín de vurro…), encontré alguna cosa bastante reciente en pubmed y en clinical trials y… cuál fue mi sorpresa cuando comprobé que todos los trabajos que encontré estaban firmados por mi amigo Jose “El Bidi” que, lejos de estar en el talego como yo pensaba, resulta que sigue firmando y publicando artículos a tutiplén.
El caso es que nos cuenta el ecuánime y desinteresado señor López, que el invento les ha funcionado en el 50 al 56 por ciento de los casos, (guau!!! ¡la mitad!). Lo que no nos cuenta es que, entre los niños tratados con el medicamento tuvieron eventos adversos entre el 77 y el 88,4 por ciento... pero bueno, pecata minuta: somnolencia (hasta en más del 30% de los casos), sedación, fatiga, vértigo, dolor abdominal, dolor de cabeza y otros, pero vamos poca cosa… de momento no se les murió nadie (en un ensayo de 8 semanas), que si el chaval tiene sueño, que duerma (falta nos hace).
Así que… aquí me tenéis, intentando contener la emoción y deseando que definitivamente el tan esperado Intuniv, sea aprobado definitivamente a ser posible, sin receta, para repartirlo a manos llenas entre mis familiares más cercanos, con toda confianza ya que: en distintos ensayos financiados por la empresa que vende el medicamento, unos señores que cobran de esta empresa y que (alguno) ha sido acusado de ponerle el cazo a las farmas, firmar artículos que no había visto, falsear resultados en los ensayos y un precioso y florido etcétera… Se ha demostrado que la mitad de los niños a los que se le administra la droga, van mejor de lo suyo.
Se que no podremos desprendernos de nuestro antropocentrismo y nos apresuraremos a argumentar – que no, que el animal sólo es una herramienta, lo importante es cómo el profesional lo emplee- ¡ya! cualquier cosa para quitarle el mérito al esforzado équido. De cualquier manera en el artículo se nos aclara pronto que los beneficios del contacto con este animal se deben a “su carácter reflexivo y filosófico” y desde luego que “Para los más pequeños resulta mucho más divertido aprender junto a los asnos que en la propia escuela” (si algún maestro se siente ofendido, ya sabe cuales son las cualidades que tendrá que desarrollar).
Con todos mis respetos por el bicho, por la gente que trabaja con ellos y por las personas que buscan soluciones distintas en lugares insospechados, me temo que la afirmación que enuncia el titular debería apoyarse en algo más sólido que la opinión experta de la monitora de la asociación (si bien la experiencia de un profesional puede ser interesante, no creo yo que sirva como criterio de eficacia). Así que me puse a buscar por la red (lo juro) referencias de investigaciones más o menos decentes que quisieran demostrar algo parecido a esto. Desgraciadamente no pude encontrar nada (espero que algún visitante pueda colaborar conmigo en tan noble tarea), sin embargo en esta búsqueda he podido encontrarme con cosas realmente interesantes; entre ellas me tope con un elemento de debate en torno a la noticia que al menos yo (de nuevo mi asqueroso y sobervio antropocentrismo) no me había planteado ¿qué opina el burro al respecto?, en el foro de la web de una asociación protectora de animales se ha abierto un debate al respecto.
Aún reconociendo que mi único acercamiento reflexivo y filosófico a este animal se reduce (que no es poco) a “Platero y yo”, lo cierto es que estoy ansioso porque salga el Master (que saldrá), creo que le dará peso a mi currículum.
Seguro que han escuchado ustedes las múltiples bondades que el sexo tiene para la salud física y mental. Considero que no parece una actitud apropiada, lanzar un producto sanitario como este sin las correctas indicaciones que faciliten un uso responsable del producto, y … en defensa de aquello que llamaron medicina o terapia basada en la evidencia, me he preocupado por recoger a continuación evidencias científicas recientes en lo relativo al sexo y a la salud mental, a la espera de que las autoridades sanitarias competentes publiquen un prospecto en el que se establezcan con mayor precisión las indicaciones terapéuticas, posología, vía de administración, contraindicaciones y modo de actuación en caso de sobredosis.
En cualquier caso, adelanto los últimos hallazgos, en estudios elegantes, complejos y de enorme relevancia, resumidos a continuación:
Bien, parece que el sexo tiene efectos positivos… si, pero… ¿con quién?, podría parecer irrelevante para los teóricos más organicistas, pero para los que tenemos en cuenta elementos de carácter interaccional, la pregunta es primordial. Pues bien, si estamos preocupados por nuestro rendimiento cognitivo, los hombres debemos tener muy en cuenta el sexo de nuestro partenaire. Si bien las mujeres pueden relacionarse sin miedo con personas, independientemente de su sexo, los hombres debemos, para mantener a salvo nuestra capacidad intelectual, relacionarnos únicamente con otros hombres. Esta conclusión está basada en un reciente estudio publicado en el Journal of Experimental Social Psychology, en el que un tal Karremans y sus colegas han comprobado que el rendimiento cognitivo de los hombres se ve considerablemente reducido tras unos minutos de charla con una mujer… como lo oyen, señoras y señoritas, si alguna vez han asentido ante afirmaciones del tipo –son más simples que el mecanismo de un chupete- o –piensan con la…- tengan en cuenta que están cometiendo un error básico obviando la influencia del observador sobre el sistema observado. Sí señoras, somos tontos, pero sólo mientras estamos con ustedes. Aunque no se lo crea, el tipo que está sentado en su sofá intentando inútilmente esconder la bolita de moco bajo la alfombra sin que usted se entere, cuando no está usted cerca, teoriza sobre irreversibilidad térmica, los procesos adiabáticos y el balance entrópico. Son ustedes la criptonita de nuestra superinteligencia.
Bien y volviendo al sexo, aquellos a quienes les da repelús eso de las relaciones homosexuales, pueden sacrificar su capacidad intelectual y practicar sexo con mujeres o probar a evitar hablar con su pareja antes, durante y después (advierto que es una tarea harto complicada).
Tras el ¿con quién? Debemos preguntarnos ¿cómo?, y en este caso la respuesta es más sencilla… pues ¡como Dios manda! es decir; a pelo. Ustedes saben bien que no haría tal afirmación sin evidencia científica que la apoye. Para eso está el señor S. Brody, que ha realizado un estudio complejísimo y de diseño impecable con población portuguesa, en la que concluye que cuantas más relaciones sexuales con condón tenga una persona, estará más estresado, y por el contrario a mayor cantidad de relaciones heterosexuales sin protección, mejor salud mental. Obviamente hay una explicación evolutiva para la cuestión (claro… como ponemos veto a nuestro instinto reproductivo, nos ponemos malitos)
No parece difícil la tarea, claro que alguno se preguntará por aquello de las enfermedades de transmisión sexual y especialmente el VIH. No se preocupen señores, el señor Brodi ya se encargó hace algunos años de aclarar este punto en un libro “Sex at Risk”, en el que explicaba que la transmisión del VIH durante el coito vaginal es casi imposible, que eso que se contó, de que los hombres de bien que hacen sus cosas en los sitios que las tienen que hacer también debían tener cuidado, fue una estrategia de la comunidad gay para hacer genérico un problema que era suyo y así conseguir más fondos para la investigación. Pero vamos… que haciéndole caso al Sr Brody, si no es usted drogadicto ni maricón… no debería preocuparse por el tema.
Otra pregunta que se nos ocurre tras el ¿cómo?, es el ¿cuánto?... y aquí también hay investigación de calidad, las dificultades las encontraremos en la interpretación de los datos. La Dra. María Khan, de la Universidad de Carolina del Norte, ha hecho un estudio en el que determinó que el 20% de las mujeres negras, el 11,9% de los hombres negros, el 13% de las mujeres blancas y el 8,1% de los hombres blancos habían desarrollado depresión durante la edad adulta y que estas personas tienen más probabilidades de tener múltiples parejas sexuales a lo largo de un año, que las personas que no están deprimidas (en este caso, el uso del preservativo no tuvo efecto modulador). Con estos datos podemos imaginarnos múltiples explicaciones. Aunque yo creo que se trata de un caso claro de automedicación, (conocedores de los efectos terapéuticos del sexo, las personas deprimidas se lanzan a consumirlo sin prescripción facultativa), por lo que reclamo que las autoridades sanitarias se pongan manos a la obra para evitar esta situación.
A estas alturas, puede que usted se esté preguntando si existe evidencia científica a la carta (dígame usted que argumento quiere defender, que seguro que hay un experimento que lo apoye) y si merece la pena invertir pasta en estudios de semejante relevancia (¿hablar con una chica me pone tontorrón? ¿usar condón estresa? ¿zumbar mucho deprime?)… pero tarde o temprano el esfuerzo de estas mentes prodigiosas adelantadas a su tiempo tendrá su fruto y veremos con regocijo que, prohibirán a las mujeres estar presentes en exámenes y oposiciones, volviendo los hombres a poblar las universidades en aplastante mayoría, como tiene que ser. Veremos como las cajas de preservativos tendrán una advertencia impresa que verse: “su uso puede causar estrés” y se popularizarán los talleres preventivos en los coles e institutos, explicándoles a los niños y a las niñas, que si tienen muchas novios y novias que van a estar muy tristes cuando sean mayores.
Blog del Gabinete de Psicoterapia de Antonio Olives
En la mitología romana Jano, dios bifronte, con una cara mirando a cada lado, es el dios de las puertas, de todo lo que tiene comienzo o final. Jano protege a todos aquellos que quieren hacer variar el orden de las cosas, ya que Jano vigila el umbral que separa el pasado y el futuro (el continuo y eterno presente). Portador de La vara de portero, y de las llaves.
Bienvenid@ al Blog de mi Gabinete de Psicoterapia, pretende ser un espacio compartir reflexiones e ideas, propias y prestadas (o robadas) con otros blogonautas y servir de puente para el acercamiento a personas que se están planteando acudir a psicoterapia.
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UNA PROPUESTA PARA EL DSM V
Bill O'Hanlon y Paul Lambakis
Con la reciente aparición del DSM-III, la versión revisada del DSM-III (Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders), se nos ha recordado que habrá futuras revisiones de esta augusta biblia de los diagnósticos psiquiátricos y hemos querido hacer alguna aportación con la modesta esperanza de que aparezca en ellas. Conscientes de que nuestra propuesta podrá parecer un poco radical dado el clima imperante en la práctica actual, la ofrecemos para la edición posterior a la siguiente, es decir, para el DSM-V, con la esperanza de que por aquel entonces la profesión ya esté lista para asimilar nuestras ideas. Nuestra propuesta pretende simplificar de una manera radical las categorías de diagnóstico, limitándolas a tres clases y unas cuantas variaciones.
Categoría 1000.X
"Problemas de origen iatrogénico". Esta categoría, que constituiría el grueso de los diagnósticos en el DSM-V, especifica procesos de enfermedad que se originan o empeoran mediante el contacto con profesionales de la salud menta.
Categoría 1001.X
"Dependencia química de origen iatrogénico". Esta categoría se reserva para los pacientes cuyos psiquiatras les han convencido de la necesidad de medicarse sin que haya ninguna prueba de esta necesidad y aunque la medicación pueda perturbar gravemente su funcionamiento.
Categoría 1002.X
"Suicidio facilitado iatrogénicamente". Aquí se incluyen las personas cuyos médicos les recetan tantos fármacos que acaban suicidándose por alguna de las razones siguientes:
a) a causa del desaliento que les produce tener que medicarse constantemente;
b) porque la medicación les nubla la razón;
c) porque sí, porque ya está bien; y
d) por una combinación de a), b) y c).
Categoría 2000.X
"Síndrome psiquiátrico del mes (o enfermedad de la tele matutina)". Esta categoría es para todos los síndromes psiquiátricos populares que aparecen y desaparecen como modas según la época. ¿Nos acordamos de la Viena de Freud, cuando la histeria era una enfermedad de lo más popular? ¿A dónde han ido a parar todas aquellas histéricas? Pues al mismo lugar que los bajitos con complejo de inferioridad: las modas del diagnóstico han convertido esas dolencias en simples anécdotas de la historia. Algunas enfermedades se crearán y abolirán por referéndum (como la homosexualidad durante los años setenta). Otras se crearán por demanda popular. Cuando por la puerta de nuestra consulta entre la quinta paciente llevando en la mano el libro "Las mujeres amamos demasiado", podremos proponer que sea nombrado "Síndrome psiquiátrico del mes". El síndrome con más votos al final de cada mes será dado a conocer en los boletines y las revistas de los principales colegios y asociaciones profesionales.
Categoría 2001.X
"Pacientes a los que es aceptable detestar". Los profesionales de la salud mental también son personas y tienen sentimientos. En los tiempos en los que el machismo campaba a sus anchas, esta categoría estaba ocupada por las madres esquizofrenogénicas (por cierto, ¿a dónde habrán ido a parar?). Hoy en día está ocupada por los padres incestuosos y los hombres que maltratan a sus mujeres. Proponemos que el día de mañana los sujetos pertenecientes a esta categoría se determinen siguiendo el mismo método empleado para determinar el "Síndrome psiquiátrico del mes" expuesto anteriormente.
Categoría 2002.X
"Resistencia teórica". Este diagnóstico está reservado para los pacientes que no han leído como Dios manda los artículos y libros escritos por el profesional de la salud mental que les presta sus servicios. Si lo hubieran hecho, habrían sabido cómo responder a las ingeniosas intervenciones que ha tenido a bien hacerles. Por ello se les debe considerar resistentes al tratamiento.
Categoría 3000.X
"Ausencia de trastorno mental". Esperamos que ésta sea una de las principales categorías del DSM-V. Siempre y cuando podamos convencer a las mutuas, compañías de seguros y otras entidades "paganas" de que la deben cubrir. Si no es así, esta categoría servirá para tranquilizar a las susodichas entidades haciéndoles saber que es posible no tener ningún trastorno mental (aunque, eso sí, procurando no aplicar esta categoría nunca -y lo repetimos, nunca- a nadie que pague a través de esas entidades).
Categoría 3001.X
"Trastorno mental latente". Durante años, los peces gordos de la salud mental y otros agentes del control social han sabido que lo más prudente es tener seguras las espaldas (véase Orwell, George). Así pues, ofrecemos esta categoría para quienes hoy por hoy no se pueden beneficiar de una mutua por no tener profesión conocida y consideran la posibilidad de pasar el tiempo en una institución con todos los gastos pagados.
Categoría 3002.X
"Trastorno mental aplazado". Esta categoría incluye a las personas que han sido enviadas por una mutua y han agotado el número de sesiones permitidas para el año en curso. Naturalmente, un buen protocolo exige una cita de seguimiento a principios del año siguiente para realizar una evaluación exhaustiva que permita descubrir cualquier posible reactivación del trastorno mental.
Categoría 3003.X
"Ausencia encubierta del trastorno mental". Este diagnóstico describe a las personas que están como una regadera, pero no pueden permitirse el lujo de un tratamiento ni acogerse a los servicios de una mutua o similar.
Además de estas categorías, existen unos índices que permiten afinar más el diagnóstico y dar alguna idea del pronóstico. Cuando mayor sea el número que sigue al punto decimal, peor será el pronóstico. Estos números son:
0,1= Al terapeuta le gusta el paciente. El paciente pertenece a la misma clase social que el terapeuta y viste, habla y actúa igual que él. El paciente es del sexo y raza que prefiere el terapeuta. Pronóstico: excelente.
0,2= Al terapeuta no le gusta el paciente. El paciente no es como él. Pronóstico: grave.
0,3= El paciente no puede permitirse el lujo de pagar por los servicios y no puede acogerse a una mutua o similar. Pronóstico: pésimo.
0,4= A la secretaria, la enfermera o la mujer del terapeuta no le gusta el paciente. Pronóstico: nada que hacer.