9/1/09

DE CUERPO PRESENTE: más medidas anticrisis

…VIENE DEL POST ANTERIOR
Sin duda en nuestra profesión nos hemos encasillado de un modo absurdo y esto afecta al número de personas que podemos atender. Si en el texto anterior proponíamos como una buena solución a la crisis económica, convencer a la gente de que la mayoría de las personas están enfermas. Esta propuesta sigue limitándonos a atender a personas que están pasando dificultades, sin embargo siempre podemos proponer las consultas periódicas profilácticas… al dentista una vez al año y al psicólogo o psiquiatra al menos dos (¿por qué no?, seamos ecuánimes una al psicólogo y otra al psiquiatra…que no se diga), es decir, si no estás enfermo tranquilo, ya lo estarás. Esta segunda medida ampliará nuestro “target”, de atender únicamente las personas con dificultades pasaremos a atender al total de la humanidad.
Sin embargo esta medida resulta insuficiente, somos demasiados los que trabajamos en este sector, todo el mundo es poco ¿Por qué nos autolimitados de esta manera? Y aquí va la pregunta importante: ¿por qué nos limitamos a las personas VIVAS?... y es en ese momento cuando nace…

tatatachaaaaaaan –redoble, clarinetes, aplausos y gritos de admiración-

la AUTOPSIA PSICOLÓGICA.

En el Psychiatric Times encontrareis un interesante artículo sobre el tema y sobre la actuación del psiquiatra en los casos en los que se recurre por vía judicial un testamento. Me encanta cuando el autor, en su explicación del papel del psiquiatra, aclara: “El psiquiatra debe revelar al tribunal que no ha entrevistado personalmente al testador pero que su opinión está basada en los datos disponibles”. Sin duda se encontraría alguna dificultad para entrevistar al difunto, pero ¡protesto! Eso no impide una evaluación clínica y un correcto diagnóstico ¡hagamos nuestro trabajo!

Síntomas: 1. pérdida (absoluta) de capacidad para el placer, 2. Pérdida significativa de peso, 3. Hipersomnia, 4.Pérdida (absoluta) de energía, 5.pérdida (absoluta) de capacidad para concetrarse, 6. enlentecimiento motor y pérdida de las ganas de vivir. Teniendo en cuenta que esta situación representa un cambio importante sobre el estado anterior y provoca un importante deterioro social y laboral, y dado que ninguno de los dos manuales diagnósticos DSM-IV y CIE-10, aclara si el paciente ha de estar vivo para establecer el diagnóstico, parece que el fiambre en cuestión cumple los criterios para estar deprimidísimo.

3 comentarios:

Jesús Castro Rodríguez dijo...

Jajajajajjajja. Muy gracioso. Pero mas gracioso aún es oir a un reputadísimo psiquiatra forense como el amigo Jose Cabrera, decir paridas que están a una minima distancia intelectual, de lo que acabas de inventar ¿o va en serio?....Joer, ¿va en serio?, es decir, ¿hablas de un hecho real?.
De todas formas, el trabajar con los muertos tendría sus ventajas, y daría igual la experiencia profesional que tuvieras, la orientacion terapeutica, e incluso la implicación del terapeuta. Sería un chollo, ajjajaj.

Jesús Castro Rodríguez dijo...

Hoer, efectivamente, va en serio.
Eso es lo que yo llamo tenerlos bien puestos. Basandome en mi supuesto conocimiento de las enfermedades mentales, pero sobre todo de los que me cuentan terceras personas, infiero si la persona estaba capacitada o no para testar. Manda huevos.......
Riete de los sistemas de veracidad de los testimonios.....esto si que es ciencia de la buena.

Jesús Castro Rodríguez dijo...

Hola Antonio. Coño, sube algo que ya te va tocando.
Mira a ver si tienes un momento y te pasas por la discusión que estoy teniendo con un "anónimo" en la entrada de la entrevista con Renduelles, me interesa mucho tu opinión.
Un saludo.