13/3/09

SALIR DEL ARMARIO

Los británicos diagnosticados de alguna “enfermedad mental” están algo cabreados por el estigma que esta condición supone y han iniciado la campaña más ambiciosa que existe en este momento contra la discriminación a las personas con problemas de “salud mental”… la campaña Time to Change.

En base a esto, y como parte de la campaña han hecho un estudio interesante con los siguientes resultados…Aunque las comparaciones son odiosas:

La mayoría de los británicos consideran que les sería mucho más duro declarar públicamente que padecen una enfermedad mental que declarar que son homosexuales, alcohólicos, están arruinados o padecen cáncer. Ninguna de ellas una condición vergonzante, pero parece que para los británicos (y sospecho que en España no cambia la cosa) al menos, menos vergonzante que estar diagnosticado de una enfermedad mental.

Resulta que este miedo a salir del armario de la enfermedad mental está perfectamente justificado ya que: un 3% de los encuestados considera que las personas con algún diagnóstico psiquiátrico no están preparadas para ocupar cargos de responsabilidad, un 85% de los empleadores consideran que no contratarían a una persona con esta condición (curiosamente el 85% de los empleadores que tienen a su cargo personas con diagnósticos psiquiátricos están satisfechos). Pero no os vayáis a pensar que hacer público que estáis deprimidos, ansiosos o que deliráis, os va a traer problemas sólo para encontrar un trabajo decente… si estáis buscando a vuestra media naranja, es más probable que os llevéis castaña y media. Los británicos ven cuatro veces más probable terminar una relación sentimental si su partenaire padece una depresión severa que si tiene algún tipo de discapacidad física. De la misma manera, el 20% de las mujeres británicas encuestadas dice que rompería su relación si su pareja fuera diagnosticada de esquizofrenia… no mola.

Pos eso… normal que se cabreen, me pregunto que pasaría si se asomaran a las televisiones españolas y escuchara las declaraciones de alguno de los psico-tertulianos, que se están volviendo imprescindibles en la programación
matinal.

15 comentarios:

Jesús Castro Rodríguez dijo...

Efectivamente. El problema está en el concepto, y es lógica la reacción de la gente. El concepto consiste en que, por ejemplo, en el caso de un ludópata, se ha arruinado a si mismo y a su familia porque padece una enfermedad que hace eso. Es decir, se ha jugado hasta las cejas sin querer. Pues imáginate como asume eso la gente del entorno. La gente podría asumir que "me he equivocado, he sido un cabrón, etc.." porque eso implicaria el reconocer que lo ha hecho el. Lo otro es asumir que el otro hace cosas sin querer, dependiendo de no se sabe que factores. Y ya sabemos como nos gusta a los humanos el sentir poco control, y mucho menos el sentir que a alguien n cualquier momento puede perder el control de si mismo. Eso nos genera miedo.
Haces esa encuesta en España y te sale multiplicado por dos. Y cuando ocurre todo lo que comentas pero en la realidad, por diez. Los españoles, antes de que empezaran a venir inmigrantes en patera o de china, pensabamos qeu los europeos y los americanos eran unos racistas de mierda. Míranos ahora, ¿somos mejores? o sencillamente no estabamos enfrentandonos realmente a lo que éramos, porque no viviamos en esa realidad.

Anónimo dijo...

En mi opinión, cada vez que juzgamos a los que juzgan estos haciendo lo mismo que ellos.
Creo que son tantas las variables de riesgo que pueden amenazar nuestra felicidad que es humano intentar minimizar los riesgos.
Con ello no justifico la discriminación de las personas que salen de las pautas consideradas normales, es decir, saludables física y psíquicamente, integrados en familias tradicionales, con un entorno social saludable…
Lo cierto es que pertenecer a la media, no garantiza el éxito pero apartarte de ella es un factor de riesgo.
En mi juventud, mantuve una relación sentimental con una persona que podría considerarse como perteneciente a ese factor riesgo. Su hermano mayor se suicidó delante de su mujer y su hija de 2 años pegándose un tiro en la cabeza.
Cuando, el entonces mi novio, llegó a la edad aproximada que tenía su hermano al morir (unos 10 años antes), empezó a comportarse de una manera extraña. Fantaseaba, era muy inestable, dependiente, podría decirse que vivía una realidad paralela.
Cuando agobiada por una relación que únicamente me aportaba zozobra, angustia y desesperanza intenté acabarla, empezó mi segundo calvario. La persecución, intentos de agresión, demostraciones suicidas, acoso constante a mí y a mi familia…
Al cabo del tiempo y después de haber abandonado la ciudad, me enteré de que la familia lo buscaba porque había desaparecido y tenía que tomarse su tratamiento contra la esquizofrenia.
Yo me pregunto, ¿cuántos moralistas estarían encantados de que su hijo o hija mantuviese una relación con una persona esquizofrénica, cuya enfermedad es transmisible genéticamente, como lo era en este caso?
Es fácil moralizar cuando se trata de los miedos ajenos.

Antonio Olives dijo...

No veo moralina ni juicio, cuando me hago eco de la preocupación de un grupo muy extenso de personas que están sufriendo situaciones de discriminación por una condición que, en muchos casos “padecen”.

No tengo la sensación de juzgar a los que juzgan, sin embargo sí que tengo una opinión de los que pre-juzgan (creo que puedo). Terminar una relación con una persona que te está haciendo infeliz… eso es “juicio” seguramente “buen juicio”, decir que abandonarías a tu pareja en el caso de que sufriera tal o cual condición, eso es “pre-juicio”, no contratar a una persona porque tiene tal o cual diagnóstico… esto también es “pre-juicio” además de ilegal, inmoral e ilógico.


En cuanto a la posibilidad de la transmisión genética… la verdad no estoy preocupado por la pureza de mi linaje, además de que cada vez hay más consenso en que la genética es sólo una condición predisponente.

Juan M. Vazquez e Idoya Jarabo dijo...

(para anónimo):Sin restar importancia ni valor a tu experiencia vivida quiero decirte que "enfermendad mental" (en este caso particular esquizofrenia) no es sinónimo de violencia, incapacidad, etc...

Jesús Castro Rodríguez dijo...

Pues que quereis que os diga, llamemoslo enfermo mental o cabronazo, a mi personalmente, me parece estupendo que lo dejara, es lo que debe de hacer uno, cuando no se encuentra bien con una relación, es lo que yo esperaria que mi pareja hiciera si fuera desgraciada conmigo por la razón que fuera. Otra cosa, y creo que es a lo que se refiere anónimo, es como se utiliza las ventajas de la etiqueta, en el sentido de "¿como puedes haber abandonado a ese pobre enfermo?¿o como me puedes abandonar con lo enfermo que estoy?". A mi eso me parece utilizar una supuesta condición para justificar y presionar al prójimo.
Por otra parte, Antonio no puede juzgar por dos motivos, uno que no es juez, y otra que es una persona, que por su condición (de persona) solo puede OPINAR. En ese sentido Anónimo se equivoca.
Ahora bien, me parece perfecto y apoyo totalmente la decisión que ha tomado, es decir, y resumiendo: "que te aguante tu mamá, chavalin....". Si hubiera decidido lo contrario también me hubiera parecido bien, aunque sospecho que lo hubiera "soportado" por razones que nada tienen que ver con el sentido de mantener una relación sentimental con alguien.
Antonio dice buen cuando habla de prejuicios, aunque claro, Anónimo estaba hablando de HECHOS.
Por supuesto, esta es mi OPINIÓN.
Un saludo.

Anónimo dijo...

Entender no es lo mismo que justificar.
Es fácil defender posturas que ya son populares y moralmente aceptables, lo difícil es entender actitudes impopulares.
Como profesionales de la conducta humana esperaba un mayor ejercicio de objetividad.
En primer lugar, mi exposición era teórica y no me refería a nadie en particular, por lo que me ha sorprendido la reacción un tanto airada y personal de A. Olives.
He puesto un ejemplo personal, simplemente porque lo conozco mejor que cualquier otra historia ajena a mí.
(para A. Olives): También a mí me gustaría vivir en un mundo moralmente perfecto. Creo que no se debe medir a una persona por su pureza genética, o por su imagen, o por su sexo, o por su raza… Ahora bien, entiendo el miedo de la gente.
Cuando me hablas de la “pureza de tu linaje” no sé cómo entenderlo. No estoy hablando de eugenesia. No sé si estás atribuyéndole una carga fascista a mis palabras. Tampoco sé si existen herederos de tu linaje. En cualquier caso, cuando una persona que “ya quieres” sufre algún problema físico o psíquico quieres lo mejor para él y no deseas verle sufrir. Es normal. Pero también es “entendible” el intento de evitar nuevos sufrimientos.
En muchos casos, la intolerancia o la discriminación, es fruto de la ignorancia o la desinformación (racismo, homofobia, machismo…). Lo fácil es demonizar a los ignorantes y situarse moralmente por encima de ellos, pero tanto su intolerancia como tu “supuesta tolerancia” es fruto de informaciones y vivencias diferentes.
Y, cuando hablo de “supuesta tolerancia”, me refiero a una tolerancia que únicamente es comprensiva con los que sufren determinadas mermas. Al fin y al cabo, los que tienen miedo, resentimiento o desinformación, también son un colectivo que merece disfrutar de una vida mejor. En esta película no hay unos malos y unos buenos, hay personas que intentan ser felices, en ocasiones por un camino errado.
(para J. Castro): En mi opinión todos somos jueces, aunque no llevemos toga. Cada vez que eliges o descartas y cada vez que opinas, estás juzgando. Esto es bueno, esto es malo. ¿Cómo podríamos saber qué actitud adoptar si primero no hiciésemos una valoración (o juicio) sobre lo que está bien o no?
Para acabar, esto es sólo una disertación no lleva ninguna carga emocional y espero que nadie se sienta perseguido. Un saludo cordial a tod@s.

Antonio Olives dijo...

Lamento profundamente que se haya interpretado mis palabras desde un punto de vista personal, o como “airadas”, quizá porque tiendo a defender mis ideas con cierta vehemencia puedan interpretarse así (es algo que tendré que corregir, lo sé). En primer lugar, quiero recordar que, desde mi respuesta no creo que se pueda desprender que he realizado ningún juicio sobre tu caso personal, con cierta seguridad yo hubiera actuado de la misma forma.

Soy consciente como tú de que la discriminación es fruto de la desinformación, pero no creo haberme puesto moralmente por encima de nadie. Me he hecho eco de una campaña que realiza una gente precisamente con el objeto de informar… comprendo perfectamente los miedos de la gente, pero también afirmo que son miedos que tienen su base precisamente en ideas preconcebidas que no se corresponden con la realidad (lamentablemente cuando hablamos de realidad en psicología lo hacemos en términos estadísticos, es decir… estadísticamente es, por ejemplo, tan probable sufrir maltrato de una persona diagnosticada de trastorno bipolar que de una persona que no lo está, sin embargo los propios profesionales y los medios se empeñan en la difusión de esta imagen). Esta campaña pretende tocar en este punto.

En lo relativo al tema genético (otra vez la vehemencia… lo lamento mucho) no había tampoco ninguna intención de ofensa. De nuevo entiendo absolutamente tu argumento y estoy seguro de que mucha gente en la situación que propones (hija emparejada con ) tiene esto en la cabeza. Pero de nuevo se trata de un prejuicio difundido sin suficiente base (y difundido por profesionales). De momento la idea de la transmisión genética está basada en estudios con gemelos monocigóticos (que tienen bastantes problemas metodológicos), hay una importante recua de genes candidatos a ser los causantes de la esquizofrenia, pero sin frutos concretos. De cualquier manera, si existe esta predisposición genética (que es lo más probable), se trata únicamente de una predisposición. Entiendo que haya señores padres y señoras madres que tengan miedo de tener un nieto loco por que el señor con el que está su hija lo está, sin embargo creo que es importante (para los profesionales y los medios) dejar claro el riesgo real de que esto pase. Cualquier preconcepción en este sentido (esa desinformación de la que hablábamos) parte primero de los que nos dedicamos a estudiar estas cosas, si se puede desprender alguna crítica del post, quisiera que fuera esta.

Creo también que no debemos desdeñar la importancia de los casos particulares (experiencias como la tuya), pero en un caso como este es habitual que estos casos particulares cobren una especial relevancia en comparación con otros muchos casos (la mayoría) en los que convivir (o trabajar, o estudiar) con una persona con diagnósticos psiquiátricos no suponen este tipo de problemas.

Siento haberme explicado tan sumamente mal, espero seguir contando con tus opiniones en otras ocasiones. Un saludo

Antonio Olives dijo...

Por cierto, ¡coño Jesús, cómo te gusta la gresca! (me encanta, no te creas) de cualquier manera ahí va la segunda acepción de la RAE

Juzgar: Formar opinión sobre algo o alguien

Vamos, que juzgar y opinar viene siendo lo mismo (lo digo por no perder el tiempo JUZGANDO u OPINANDO sobre el sexo de los ángeles)

Jesús Castro Rodríguez dijo...

vamos a ver.....la RAE dirá lo que quiera. Culturalmente también entendemos que hacemos cosas POR LOS DEMÁS, cuando biologica, fisiológica y psicológicamente eso no es posible, al ser mamíferos.
La diferencia es importante. Vamos a ver.....nos estamos refiriendo a juicio como "mi opinión dice de la cosa de la que hablo", y eso no es cierto. MIs opiniones me definen fundamentalmente a mi y no a la cosa, porque reflejan quien soy yo, mi educación, mi historia y mi estado emocional. Un juicio, define a la cosa, y además tiene consecuencias. Como todos somos humanos, tenemos que decidir por concenso a quien vamos a otorgar la potestad de juzgar. Y entonces esos son juicios, van a misa, y tienen consecuencias, independientemente de las opiniones del resto de personas. Un juez es un árbitro de futbol, y su juicio (si fue o no gol) es independiente de las opiniones de cada jugador que dependerá de en que equipo esté, y también será independiente de que por otros medios se compruebe que su juicio está equivocado.
Para poder formar opinión sobre algo, hay que tener el PODER. ¿Que poder tiene Antonio para formar opinión sobre nada, si la persona que lee lo que escribe decide pasarselo por el forro?. Me parece que ningún poder. Por tanto antonio solo PUEDE emitir OPINIONES, nunca JUICIOS. Y esta cuestión me parece fundamental y crítica, para la libertad de expresión, porque el confundir una cosa con otra nos lleva a la barbarie. Y en eso, entonces, la RAE está colaborando. Me paso a la RAE por el forro de los caprichos, en este caso........Además te miras el significado de opinión, y verás en el berenjenal que te metes jajjajaa.
Antonio entiendo perfectamente lo que quieres decir con vehemencia, a mi me pasa mucho. Y entiendo porque lo dices en este medio, ya que por lo que entiendo este blog tiene una utilidad concreta para llegar al público.
Por mi parte, toda la vehemencia que quieras y mas....
Repitiendote lo mismo, me parece legítimo lo que uno quiera hacer en relación con el tema en cuestión objeto de la actual discusión. El perpetuar una relación basándose en la enfermedad mental de alguien me parece que degrada a ambas partes......Además me parece que hay de todo, hay "enfermos" pacíficos que no acaban provocando situaciones límite e insostenibles, y auténticos hijos de puta, que por pertenecer al "gremio" de los enfermos mentales, se otorgan a si mismos patentes de corso para cualquier cafrada, y encima hay gente con la que le funciona.
En todos los "gremios" existes cabrones, incluso uno mismo puede haber hecho cabronadas, contandose a si mismo que fué por una buena razón.
Y claro, todo esto es mi opinión, te aseguro que aunque quisiera no podría juzgar a nadie, me siento totalmente libre de eso, cada cual que se tome mis opiniones como le salga de los cojones.

Un saludo.

Jesús Castro Rodríguez dijo...

Anónimo: lo que esta bien o nó, siempre depende de para quién. Para mi el aborto no está bien, pero me parece bien que a alguien le parezca bien. ¿Porque es esto una opnión y no un juicio? porque claro, yo tengo tres hijos....así que, obviamente mi "juicio" sobre el aborto (es algo malo) obviamente me implica de tal modo a mi y a mi historia, que aunque quisiera o pudiera, no seria nunca un juicio lo que yo opinara al respecto.
Si me sacas lo del relativismo moral de la Iglesia sentiria mucho tener que descojonarme de ti en vivo y en directo, y eso tambien seria un descojonamiento opinativo que también te tomarás como te venga en gana, que para eso son las opiniones, para tomarlas o dejarlas. Un juicio no puedes tomarlo o dejarlo, se asume y se acata, no hay margen decisional, ni corresponsabilidad en como te afecta.
Un saludo.
Coño, es verdad Antonio, me gusta la gresca....(noooooo, eso ya lo sabia, me encanta la discusión...)

Antonio Olives dijo...

Pues eso, que el barco es un animal acuático.

Entiendo desde el principio lo que quieres decir, que mi opinión no es mas que eso... totalmene de acuerdo. Sobre si es una opinión o es un juicio, pues finalmente lo más seguro es que los ángeles no tengan sexo, o quizá sean hermafroditas.

En cuanto a la vehemencia, no depende del foro en el que me exprese, como tampoco depende del foro el que cuando ésta se interprete como un ataque (o defensa) de caracter personal yo me apresure a pedir disculpas si la situación lo requiere o a intentar re-explicarme.

Pues eso, que como tú creo que en todas las casas cuecen habas, en las de los listos, los tontos, los sanos y los menos sanos. Pero que si existe una situación de discriminación, está bien que estos señores se hagan eco de ella e intenten corregirla. Que los miedos en que se apoya esta discriminación son, en la mayoría de los casos, infundada. Que esta información parcial, parte en buena parte de los profesionales
- señores listos que salen por la tele proponiendo obligar por via judicial y con la intervención de la fuerza pública si fuese necesario, a las personas diagnosticadas de esquizofrenia a medicarse con antipsicóticos depot como forma de evitar asesinatos no tranquiliza mucho, ni contribuye a acabar con la imagen falsa (estadísticamente) de peligrosidad
Que partiendo de esto, comprendo perfectamente los miedos de la gente, y que por otra parte entiendo que si modestamene puedo atacar estos mitos, pues lo haré.
Pero esto sólo es una opinión... o

Jesús Castro Rodríguez dijo...

No es una cuestión baladí (no me gusta discutir sobre cuestiones sin importancia...) teniendo en cuenta que el humano vive en una realidad cultural co-construida lingüisticamente. Habrás visto miles de personas cuyo discurso es "es que la culpa es de ellos que me dijeron esto y me hicieron sentir así.....". Esto es un ejemplo claro de una persona que experimenta las opiniones de los demas como juicios (de juzgar), no son opiniones, son verdades, y por lo tanto se siente definida continuamente por los otros. Y les responsabiliza de lo que le pasa y de lo que hace.
En cuanto al temita de la entrada, no se con cuantas personas con enfermedades mentales habras tenido como amigos, buenos amigos.
También estamos de acuerdo creo, que el concepto es amplísimo, no es lo mismo un esquizofrénico que un alcoholico, y ambos son "enfermos".
El caso es que yo un par de ellos. Y sistematicamente he tomado la decisión de dejar de serlo porque te das cuenta o bien que tu vida se va covirtiendo en un infierno o directamente comienzan a putearte simplemente por dedicarle atención a las otras personas que hay en tu vida.
Otra cosa es lo que planteas sobre la seguridad, ahí ya tenemos datos: estás mas seguro entre enfermos mentales, en concreto, entre esquizofrénicos que entre "sanos". En eso, no podría estar en desacuerdo.
En cuanto a los cambios de registro en los foros, claro, tienes razón, ahí una vez mas actuan mis percepciones, porque yo tiendo a adaptar mi discurso según donde esté y con quien. Fallo mio.
Un saludo.

Anónimo dijo...

Me gustaría aportar una opinión personal a este “ping-pong dialéctico” sobre quién tiene el poder de juzgar.
En mi opinión, todos juzgamos, la diferencia está en la condena que emana de nuestros veredictos.
Los jueces con toga, pueden imponer sanciones privativas de libertad, económicas, pérdida de privilegios,…
La sociedad puede privarte de reconocimiento, éxito, participación…
Tu jefe/a puede privarte del progreso y de la dignidad profesional, mayores ingresos…
Tus amigos o familiares pueden privarte de afecto, compañía, interés…
Etc, etc,…
La figura del Juez Togado es un invento de nuestra sociedad con el fin de mantener un orden y un nivel de protección social que nos permita convivir. Ahora bien, a veces los juicios y sanciones que nos imponen los demás pueden ser mucho más lesivos.
Por otro lado, todos podemos decidir transgredir la normas, escritas o no y arriesgarnos a asumir sus consecuencias.
En este supuesto estarían lo que se manifiestan contra acuerdos que cumplen los rigores legales pero que, en su opinión, son injustos. También estarían los que deciden vivir de una manera diferente a la establecida como “normal” por la sociedad, o los que deciden decir siempre lo que piensan, o los que deciden decirle a sus padres que se sienten mujeres atrapadas en un cuerpo de hombre…
A veces el poder de juzgar se reconoce como algo implícito a la relación personal (soy tu madre y puedo opinar sobre lo que te conviene) y otras veces se reconoce a través de un título y una plaza de empleado público (soy un erudito en leyes, por tanto mis sentencias son de cumplimiento preceptivo).

Cuando hay una discusión, tampoco yo me puedo resistir.

Antonio Olives dijo...

Anónimo: estupendo, que si te va la marcha, siempre serás bien venido, es lo interesante de esto.

Jesús: que al final, aunque moleste, no nos queda más remedio que estar de acuerdo "con matices" (como tu mismo sueles decir). Entiendo lo que explicas... es decir que una condición (la que sea, enfermedad física o mental o cualquier otra condición) no justifica determinados comportamientos y a veces tendemos a pensar que sí. Que cuando una relación del tipo que sea "no compensa", lo mejor es darla por terminada, independientemente de la condición. Otra cosa (creo yo) es generarse opiniones previas en función de una condición... como yo he tenido determinadas experiencias con determinada gente, es probable que se repitan, por lo que, voy a evitar siempre a las personas de esa condició (compleja por otra parte, especialmente cuando nosotros no estamos muy de acuerdo con los sistemas de clasificación diagnóstica). -¿vamos a tomar un cafelito? - Bueno, pero si primero me cubres este MMPI. Esto que parece tan exagerado, ocurre constantemente en el ámbito laboral, en el que personas con diagnósticos psiquiátricos tienen más dificultades para encontrar chollo.
Un saludo: ahora me paso por ahí para ver que dice el Cabrera

Jesús Castro Rodríguez dijo...

En eso TOTALMENTE de acuerdoo contigo, porque de lo contrario hablaríamos de discriminación negativa, es decir, el hecho de sufrir una enfermedad mental impide que me afecten las consecuencias de mis actos, es decir, por el hecho de tener una enfermedad mental ya no puedo comportarme como un cabrón, ni hacer cabronadas, con lo que automáticamente dejo de ser una persona. Y a eso es a lo que me refería. A mi lo que me importa no es si tienes o no una enfermedad, sino como me encuentro yo contigo, y punto.
En cuanto a Anonimo2, no puedo estar de acuerdo, y repetiría el mismo argumento. Juicio=verdad, en la medida en que la define. Opinión es diferente a verdad, en la medida en que no define mas que una de las posibles realidades, y ofrece mas y mejor información del emisor de la opinión que del objeto de la misma.
Si yo digo: la iglesia solo ha traído desgracia a la humanidad y es un perrillo fiel de cualquiera que tenga dinero, evidentemente hablo mucho de mi mismo, aunque tenga la estructura aparente de un juicio que yo he hecho sobre la Iglesia ¿me explico?.
Un saludo