29/6/09

FLEXIBILIDAD

¡¡¡eooooooo!!! ¿¡hay alguien!?

Ya hemos encontrado la solución, la flexibilidad. Resulta que entre las críticas a la categorización diagnóstica, algunas voces dicen que no se debe intentar encajar a las personas en la rigidez de una categoría diagnóstica, que cada persona es distinta por lo que requiere una intervención distinta… Pero, ya encontramos la solución, se trata de hacer el trastorno más flexible, nos apiadamos de aquellos que no cumplen criterios, pobres, por una tontería de ná no se van a quedar sin trastorno.

Pues que en eso estamos con el trastorno bipolar, que algunos cerebros avezados ya son capaces de detectar en edad preescolar (que coño, ¿el chaval se ata el abrigo al cuello y estirando los puños, dice que vuela?... está en una fase claramente maníaca, ya le daremos algo para que se babe… no vaya a ser). Que dicen, que en el número de Julio del Journal de la American Academy of Child and Adolescent Psychiatry , aparece un artículo que pretende acabar con la polémica (¿?¿?) acerca de si es o no necesaria la presencia de euforia para establecer el diagnóstico del trastorno bipolar en niños, que parece que con un poco de mala leche llega. Eso, que la fase maníaca en adolescentes se caracteriza más mejor por la irritabilidad (¿irritabilidad un adolescente?... no puede ser, es cierto ahí tiene que haber algo raro… y si a la irritabilidad se une que el chaval pasa mucho tiempo en el baño y sale colorado, realmente hay que asustarse, esto es muy extraño).

Esta idea de flexibilizar los diagnósticos está calando seriamente. Dicen las malas lenguas que hay quien alega que para la nueva clasificación del DSM V, debemos renunciar a las categorías diagnósticas cerradas y substituirlas por otras continuas (ya sabes, de naturaleza espectral... ¿podríamos hablar de trastorno del espectro depresivo, o ansioso?). Al margen de consideraciones de tipo personal (a mí, los espectros me acojonan hasta en el cine), lo cierto es que la idea es buena, mucho más inclusiva, menos discriminatoria, todo el mundo con su trastorno. Así nos ahorraríamos el engorro de tener que cargarnos criterios diagnósticos para que las personas puedan cumplirlos más cómodamente.

11 comentarios:

Gustavo dijo...

Con las que les caen últimamente a los del DSM-V (desde dentro, ver la última de A Frances; http://desdeelmanicomio.blogspot.com/2009/06/antes-que-nazca-el-monstruo-criticas-al.html) me temo que al final abandonaremos el tema de los cajones a cuatro iluminados...eso sí, auspiciados por Big Pharma y sus tentáculos sin fin. Empieza a ser un poco orwelliano todo esto.
por cierto, el contenido es bueno, pero esta vez la foto...deja huella. Creo que tengo estrés postraumático porque me sale en la cabeza continuamente. Tendré que hacerme EMDR.
Es MUY buena (y/o tengo un trauma infantil).

Juan M. Vazquez e Idoya Jarabo dijo...

Gracias por el link Gustavo, acabo de leerlo...totalmente de acuerdo en que hay mucho que ganar y nada que perder si se tiene un proceso abierto y nada de secretos y oscurantismos...pero de ahí a que suceda...
Joder Antonio, busca otras fotos...como esta por ejemplo:
http://www.marcosgarcia.es/imagenes/cara.jpg

Jesús Castro Rodríguez dijo...

Joder con la foto.
Pues si amiguetes, me temo que va a seguir siendo un proceso oscuro, entre otras cosas porque si entra la luz nos descojonaríamos como mínimo (en realidad nos echaríamos las manos a la cabeza).
Lo que está pasando con los niños, a mi directamente, me parece criminal. Y los psicologos no lo hacemos, porque no tenemos poder para ello, aunque habría que valorar también el daño que hacemos cada día.
¿Saben ustedes que entre los planes de Bush estaba el escanear psiquiátricamente a toda la población?.
No me acuerdo de quién era la cita que decía algo así que el día que el estamento psiquiátrico se una con el político estaremos perdidos.
Pues eso.....
Me voy a apechugar con los diez trastornos que fijo que atesoro.

ASPERCAN dijo...

No se me pasen ni me estén chiflando que los espectros, haberlos, haylos, y Uds. como buenos gallegos lo saben.

Los TGD también existen, como Teruel.

Los invito a pasarse por il nostro blog.
(La foto, eehhh... es un montaje, ¿no? Es que hace tiempo que no voy al Circo del Sol...)

Antonio Olives dijo...

... y como a las meigas, por mucha confianza que tenga en su existencia, no las doy visto. Pudiera parecer que el comentario sobre los espectros iba dirigido, de ninguna manera era así. De cualquier manera, comprendo cual es tu posición en este sentido, la existencia o no de un nombre, podría implicar (para las personas cercanas a una persona con determinada condición) la existencia o no de un problema. Yo entiendo que, los espectros existen únicamente desde el momento en que le ponemos un nombre (insisto, en que negar una categoría gnosológica, no implica negar una situación). De hecho, existen tanto, que probablemente en los próximos años algunos de estos “espectros” como otros “trastornos”, se desintegrarán y otros nacerán por generación espontánea, o por el simple procedimiento de que unos señores deciden que es así. La diferencia no es banal, hay mucha pasta en juego y a alguna gente le conviene que los criterios diagnósticos sean muy flexibles.

Comprendo lo que quieres decir, cuál es tu reclamo, porque tal y como están las cosas si no hay diagnóstico no hay servicios, etc…

Tengo pánico a que se establezca un diagnóstico de, por ejemplo Trastorno de Espectro Bipolar, la diferencia es muy seria, si ya, muchos profesionales no tienen vergüenza a administrar a niños, antipsicóticos muy potentes para problemas para los que no están aprobados… (incluso para problemas que no son problemas) al imaginarme que pasará cuando se disponga de un catálogo lleno de “trastornos comodín” en los que quepamos todos, se me erizan los pelos de la chepa.

Creo en los actuales manuales diagnósticos, ya hay suficientes términos del tipo “general”, “inespecífico”, “límite”, que dan mucho juego.

En cuanto a la foto... me temo que no estaba allí.

Un saludo

ASPERCAN dijo...

A las familias nos van a chiflar (más).

Vamos de lo "nuclear" (Hiroshima mon amour) a lo "espectral" (uuuhhh), pasando por lo comórbido (¿ein?), y tooodo da miedito.

En serio, en la atención a la salud "mental", por mucho que se diga, las familias estamos desasistidas si no nos unimos y llevamos el DSM debajo del brazo (que se las trae, para una lega como yo: la definición del TGD-NE es... curiosa: se distingue por no ser ninguno de los anteriores TGD enumerados).

Si tener un cerebro con un desarrollo divergente de la pauta típica, con un procesamiento de los estímulos (internos, externos)anómalo, problemas de comunicación y relación, etc., no es un problemón, que venga Dios y lo vea. ¿Que necesitamos una etiqueta? Ya tú mismito lo reconoces, que sí, que sí. ¿Pur cuá? Pues "pur" eso: para reivindicar lo obvio.

Pero nadie nos da terapia familiar, oiga. :(

Yo entiendo que tratar a niños con autismo o con trastornos del ESPECTRO autista debe de ser un rollazo para el profesional, si no tiene un puntillo masoca o él/ella mism@ tiene tanta tenacidad como un buen asperger.
Hasta que mira por dónde: va y te nace uno en la familia (más concretamente, entre tus veras piernas). Vamos, que te nace un niño o niña con TGD - TEA. ¡Que eso no sale en la amniocentesis, oiga!
(NOTA: Las madres de niños con necesidades especiales -como gustan decir en otros países- tenemos patente de corso o venia para insinuar y hasta decir barbaridades, aclaro).
Y luego apáñatelas.
Todo esto dicho sin acritú (mis disculpas si lo ha parecido).

Saludos a todos.

ASPERCAN dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Implicada dijo...

Me encantará ver la nueva versión del DSM tratando de romper la linealidad y cuadratura de las etiquetas diagnósticas. Muy bueno que hables del tema.

Saludos dsd México

Jesús Castro Rodríguez dijo...

Ojú, veo polémica por aquí. A mi entender las TGD no son precisamente los grupos de trastornos espectrales (de fantasma) a los que se refiere Antonio. Otra cosa es que dentro del espectro (aquí referido a abanico de...), los niños que están mas cerca de los límites del mismo, sean diagnosticados con mayor o menor certeza y/o oportunidad.
Trastornos como los TDH o los bipolares en crios, son realmente espectrales (en el sentido de fantasmales).

ASPERCAN dijo...

Ay como te oigan las madres de niñ@s con TDA-H!!!!! ¿Espectro...? Uuuhhh.

Que los profesionales afinen en el diagnóstico y tto., pero un caso REAL de déficit de atención ENCIMA con hiperactividad... no se lo deseo a nadie. (Los "tranquimanises" pa' las madres, porfa).

Por cierto, que los niños con TDA-H suelen precisar logopedia también, ein (metilfenidatos aparte, en eso no me meto, q da yuyu y soy lega).
Y los niños con asperger suelen ser hiperactivos o movidillos de chicos (supongo q explorando o huyendo del mundo confuso que no pueden procesar), y con una atención dispersa y cualitativamente distinta, tomada en la escuela como "deficitaria", luego.
También está la comorbilidad, que haberla, hayla.

Pasaba por aquí.

Cotrapsicología Salamanca dijo...

Bueno, no sé de qué nos extrañamos... llevamos años aguantando que nos digan por votación lo que está bien y lo que está mal una gente pagada por las multinacionales farmacéuticas, y otra gente que quiere "controlar la sociedad" (y lo dicen tan ricamente).