3/12/08

FACTORES DE RIESGO

Si quieres publicar un estudio, sólo te hace falta tener un montón de gente que se deje medir cosas… tarde o temprano encontrarás relaciones (a veces de lo más peregrinas) entre factores de lo más dispares. En el caso de que decidas medir parámetros objetivos fácilmente observables, seguramente encontrarás dificultades. Por eso, recomiendo encarecidamente recurrir a variables psicológicas, especialmente si se trata de diagnósticos o categorías, ya que éstas son más flexibles y se adaptan fácilmente a nuestras necesidades. De ahí que difícilmente encontraremos en la literatura científica estudios con títulos como “Las personas rubias tienen mayor concentración de ácido úrico en sangre” o “Los hombres con pelo en la espalda tienen mayor tendencia a desarrollar diabetes”. Sin embargo, es muy habitual encontrarse con estudios del tipo “los niños bajitos tienen menos autoestima”, o como el reciente estudio publicado por la Clínica Mayo en la revista Pediatrics en el que se relaciona el estrabismo con la enfermedad mental.


Los investigadores encontraron mayor incidencia de enfermedad mental en jóvenes que habían padecido estrabismo cuando eran niños, que en un grupo control en el que esta circunstancia no se daba. Curiosamente, en esta investigación no se encontraron diferencias entre los niños con “esotropía” (ojos-pa-dentro) y los niños del grupo control, sin embargo sí que encontraron diferencias importantes en el caso de niños con “exotropía” (ojos-pa-fuera) y especialmente en los casos en que la exotropía es intermitente (ojos-pa-fuera-ahora-si-ahora-no-ahora-si-ahora-no).

La conclusión de los investigadores es (obviamente) que los niños con estrabismo tienen más posibilidades de DESARROLLAR una enfermedad mental en la adultez, cuando lo que realmente demuestra el estudio es que los niños con estrabismo tienen más posibilidades de SER DIAGNOSTICADOS de alguna enfermedad mental. Dependiendo del valor que le demos al diagnóstico y de nuestra consideración acerca de cómo se originan, podemos establecer distintas hipótesis.

a) Existe algún factor orgánico que influye de la misma manera en la alineación de los ojos y en la salud mental (pos bueno, pos vale)

b) Esta condición física (y estética) de los niños les hace (por ejemplo) constantes objetos de burla, lo que determina su desarrollo emocional. (como ser bajito, gordito, llevar gafas, ortodoncia, tener los pies planos, etc, etc, etc, sin embargo en estos casos parece que, de momento, este fenómeno no se da, hasta que se les ocurra investigarlo).

c) Personas que "miran raro" que se encuentran vayan a ver a un especialista, es muy probable que salgan con un bonito diagnóstico de su despacho

d) Los investigadores se aburrían.


Evidentemente debemos descartar la opción C, porque la experiencia y la historia nos han demostrado que en general, los especialistas no se equivocan en el diagnóstico y no se dejan engañar por factores externos. Además actualmente se usan complejos e infalibles instrumentos de diagnóstico comooooo……eeeeeehhhh……., esteeeeee……¡Ah, sí! el objetivísimo criterio clínico y la experiencia (que son unos aparatos sofisticados que lo flipas) y últimamente se desarrollan también unos test de alta tecnología en los que, por ejemplo, si uno dice que tiene un humor deprimido, tristeza (melancolía), desesperanza, desamparo e inutilidad (primer ítem del Hamilton)…es muy probable que esté deprimido (si yo…. últimamente ya lo estaba sospechando).

Si los chavales con estrabismo tienen más posibilidades de ser diagnosticados de algún trastorno mental que la población general, estos chavales lo tienen mu negro ya que, según otro reciente estudio, la mitad de los adultos jóvenes tienen algún trastorno mental, así que ya sabes: si tienes entre 19 y 25 años, estás con un colega de tu edad y no le notas nada raro… vete planteándote que eres tú el que no anda muy bien de lo suyo, así que a visitar a un especialista (es que hay que llenar las salas de espera de alguna manera), en el caso de que tengas estrabismo, ya ni te lo plantees: al psiquiatra de cabeza.

¿Es realmente trascendente esta supuesta relación estrabismo-salud mental? Sin duda!!! responden los investigadores, el conocer este factor de riesgo nos permitirá adoptar las medidas preventivas necesarias. “Medidas Preventivas” en estos casos suele significar que podremos tener a los padres a los profesores y al pediatra del niño muy atentos (mirando fijamente, con los ojos entrecerrados y el ceño fruncido) y así podremos interpretar cualquier comportamiento como un síntoma.

-Sr Director, Manolito ha suspendido ocho

-Este colegio está lleno de gamberros ¿Qué Manolito?

- Manolito…el bizco

- Pobre chaval, es la depresión.

4 comentarios:

lilostuck dijo...

Me pregunto cuántos de esos investigadores serios han padecido estrabismo de niños...

irakolvenik dijo...

Yo conozco un caso de estrabismo en el que hay también un trastorno (en concreto un trastorno alimentario), y aunque esto aumentaría aún más la correlación de estos señores probablemente la causa subyacente al trastorno sea otra.
Por otro lado... mi compañera de habitación parece bastante normal así que estadísticamente yo tengo una enfermedad mental. Por tanto, no me hagan mucho caso, señores.

Jesús Castro Rodríguez dijo...

Joer, a estas horas y yo aquí descojonandome de la risa......
Y es que es de risa. Rio, lloro, rio, lloro, rio, lloro. Lo de llorar, me imagino que sabes el motivo.
Hace poco en un pleno del ayuntamiento de mi ciudad (Santa Cruz), le preguntaron a una concejala por el uso que le estaban dando a los locales propiedad del ayuntamiento,las ONG del municipio. La tipa va y viene a contestar que empresas con las siglas ONG no hay en el municipio y por tanto empresas que se llamen ONG no está usando ningún local. Me pasó lo mismo, me rei, pero luego me cabree, me rei, me cabreé y así.....Puedes ver el video (merece la pena) si pones en google o en youtube "concejal tenerife no sabe lo que es ONG". UN gran ratito de humor.
Como siempre, agradecido de poder leerte (no tengo estrabismo, pero si 10 dioptrias en cada ojo, ¿eso cuenta? me decian los niños aquello de cuatro ojos y uno de remojo)

Jesús Castro Rodríguez dijo...

Interesante la entrada en Psicoseando. Pásate por allí, a ver que opinas sobre la terapia electroconvulsiva.
Un saludo