10/12/07

PLANTANDO MEMORIA


En las décadas de los 80 y 90 existió una avalancha de demandas por parte de personas ya adultas a sus propios progenitores, por los abusos sexuales sufridos durante su infancia, que fue sucedida por otra avalancha de denuncias por mala praxis profesional a los clínicos que “ayudaron” a recuperar estos recuerdos perdidos.

Múltiples investigaciones han demostrado lo maleable que es la memoria. Probablemente la investigadora más importante en este campo al tiempo que la más polémica Elisabeth F. Loftus, ha demostrado en numerosos experimentos como se pueden “implantar” memorias inexistentes. En un conocido experimento consiguió que un importante porcentaje de personas adultas entrevistadas reconocieran haber tenido un encuentro con el personaje de Bugs Bunny en su estancia en Disney World cuando eran niños, incluso recordaban haberle dado la mano (o la pata) al personaje de la Warner (algo evidentemente imposible).

Algunas corrientes en psicología consideran que los síntomas psicológicos son la manifestación de traumas infantiles reprimidos. Esta idea implica que las personas tendemos a reprimir recuerdos traumáticos, y que estos en su pugna por salir, se evidencian en psicopatología. El terapeuta que está convencido de que tras la queja de su paciente se esconde un trauma infantil, normalmente de índole sexual, hará lo posible por que su paciente recuerde estos hechos, como aquel que busca las llaves debajo de la farola porque hay más luz, no porque las haya perdido allí. La propia convicción personal del terapeuta, unida a una situación y unas técnicas especialmente sugestivas, puede llevar al consultante a recuperar de forma muy vívida las terribles escenas “enterradas” durante tanto tiempo en su inconsciente. El efecto, lejos de ser liberador, puede producir efectos catastróficos en la vida de la persona y de su entorno.

La historia de Gloria Grady conmocionó a los Estados Unidos cuando en 1991 se publicó en DMagazine “The seduction of Gloria Grady”, una historia en la que a estas teorías psicodinámicas se une el ultraconservadurismo religioso de la sociedad tejana. Gloria pudo recordar con ayuda de un “terapeuta cristiano” de Dallas, como su padre (un pastor Baptista) la violaba en repetidas ocasiones en un altar en un rito satánico en el que participaba toda su familia cuando ella sólo tenía diez años. En estos ritos abusaron sexualmente de ella también su madre, su hermano y su abuelo. Como consecuencia de estas continuas violaciones Gloria recordó como se quedó embarazada y cómo el hijo que tuvo cuando contaba sólo con 14 años, fue quemado en una orgía carnívora y satánica. También recordó como su madre la maltrataba constantemente llegando a romperle algún hueso. Lo sorprendente de esta terrible situación es que Gloria gozaba de una buena relación con su familia y no recordó absolutamente nada de estos hechos hasta los 28 años, edad en que su terapeuta cristiano le ayudó a recuperar estos recuerdos reprimidos.

No es difícil imaginarse el efecto que estas acusaciones tuvieron en la conservadora familia de un ministro baptista y el linchamiento al que fueron sometidos por parte de su comunidad. Las exploraciones ginecológicas que se realizaron durante el proceso judicial y la revisión del historial clínico demostraron que Gloria no había tenido nunca ninguna actividad sexual, que no había ningún signo de embarazo ni de aborto previo, ni tampoco secuelas de ninguna lesión pasada. Estas pruebas no fueron suficientes para que Gloria recuperara su relación con sus familiares, y no creo que el resultado de la terapia puediera calificarse de “exitoso”. Evidentemente la Asociación Cristiana para Estudios Psicológicos, no dudó en calificar de “satánica” a la publicación que destapó este hecho.

Eileen Franklin cuando ya contaba con 28 años, pudo recordar, tras veinte años de olvido, y gracias a su terapeuta ,como su propio padre había violado y asesinado brutalmente a su mejor amiga Susan Nason, cuando ambas contaban sólo con ocho años de edad. Eileen declaró ante el jurado con todo lujo de detalles como su padre violó a Susan en el asiento de atrás de su coche, como posteriormente la asesinó golpeándola con una piedra y hasta como, ella misma, presa del pánico y bajo la amenaza de que sufriría la misma suerte si lo contaba, ayudó a su padre a enterrarla. En 1996, tras 6 años de prisión el padre de Eileen pudo salir de prisión cuando las pruebas de ADN, demostraron su inocencia.

Estos son dos casos muy ilustrativos de lo maleable que puede ser la memoria, pero también son muy ilustrativos, y esto para mí es más relevante, de cómo la presuposición de un profesional, en un contexto sugestivo, puede dañar a su cliente, y de cómo para encontrar una causa, solamente hay que buscar lo suficiente. Si los hechos no confirman tu hipótesis, sólo tienes que seguir buscando, tarde o temprano lo harán.

7 comentarios:

Zeltia dijo...

Recuerdo unos años en que se hacían muchas películas "basadas en hechos reales" de situaciones similares.
Yo me preguntaba como el mero hecho d e recordar algo ya "te curaba" que era lo que parecía en la película.
En los casos que mencionas, de recurdos por sugestión ¿mejoraron esas pacientes de sus males?

Antonio Olives dijo...

Mi sensación es que no, No creo en las memorias reprimidas y en caso de que así fuera, bien reprimidas están. Lo que sí es seguro es que se destrozaron familias, y muchas, en algunos casos aún se siguen destrozando. Un hombre inocente pasó 6 años en la carcel acusado por su propia hija. Y Gloria sigue pensando que su padre es un adorador del diablo. M. Yapko afirma que las “memorias narrativas” no se diferencian en nada de las “memorias reales”, la única forma de asegurar que un hecho ha ocurrido es que haya evidencia externa, y eso incluye al propio recordante, crear un recuerdo nuevo implica crear un pasado nuevo.

vermella dijo...

Según estas teorías si un paciente es facilmente sugestionable puede llegar a creer lo que le cuenten y manipular al mismo tiempo sus recuerdos? Da miedo.
En mi familia hay un hecho curioso,cuando murió el padre de mi madre yo tenía seis años,todos dicen que yo no lo pude ver muerto porque no me dejaron entrar en la habitación y años después cuando fui a un velatorio de los que son en las casas,recorde como estaba mi abuelo,sobre la cama,con traje gris y camisa blanca,corbata negra y descalzo,a ambos lados de la cama unas velas amarillas, mi tia decía que así estaba pero que yo no lo podía recordar porque no lo ví,siempre me deja descolocada cuando recuerdo lo que dicen no puedo recordar.-
Saludos.

Antonio Olives dijo...

No se trata de teorías, se trata de dos hechos contrastados, se pueden “implantar memorias”, se puede estar seguro y tener una imagen nítida de haber visto al personaje más conocido de la Warren en Walt Disney, y en determinadas condiciones de sugestión (en el segundo caso, Eileen recordó en estado de trance hipnótico) se puede recordar cualquier cosa.

Tú pareces una persona bastante visual, y al revisar tu blog (el formato) y tu último texto se puede confirmar, por lo que no has tenido dificultad en ir construyendo tu propia imagen mental de la situación a partir de las cosas que has ido escuchando, cosas que no recordarás haber escuchado, porque hace mucho tiempo y porque tu prefieres recordar en imágenes.

Gracias por tu visita

milonga dijo...

porque dis que berro? non me analices que xa vou a terapia, con un terapeuta abonda...

hummmm!!!!

pero explicame, que berro?

Mer dijo...

Así es como trabajan la mente las sectas.
Pero no todas las personas son sugestionables.

Algunas veces te cuentan algo con tantos detalles, tantas veces, que al final no sabes muy bien si también estabas allí o te lo contaron, pero normalmente ocurre con hechos intrascendentales.

En cierta ocasión escribí algo en mi blog, aquí: http://corzon.blogspot.com/2006/12/proyeccin-coloquio-el-autoengao-de-las.html

Un saludo, hoy descubrí tu blog y no puedo parar de leerlo. Estupendo.

Antonio Olives dijo...

Probablemente ser una persona sugestionable o no, pueda ser cuestión de grado. Pero estoy seguro de que hay "situaciones" que son más sugestivas que otras, y una situación de terapia en la que una persona se pone en manos de otra puede ser una de estas situaciones. El planteamiento también tiene que ver con la fragilidad de la memoria, en el sentido de que entre tus recuerdos tú (como yo) no podrías distinguir cuales son totalmente reales o cuales han sido aderezados por ti o por el resto de tus recuerdos.

He leído tu artículo sobre la ponencia del profesor García de Haro, sin embargo el artículo tiene más que ver con el área de las creencias que con la memoria, y ahí yo también tengo mis dudas. Contrapones fe a razón, y es muy interesante estar de parte del análisis, pero me temo que el conocimiento científico que tú identificas como realidad, tiene también un punto de fe, en el sentido que los conocimientos adquiridos a través del método científico son “realidades temporales” algo así como “esto es así mientras no se demuestre lo contrario”. Y este fenómeno se viene dando en todas las ciencias, ni la ley de la gravedad sobrevive al paso del tiempo, también fue “una realidad temporal”.

Gracias por tu visita