Alguno podría pensar que el objetivo de la investigación farmacológica es el descubrimiento de nuevas moléculas que actúen mejor sobre distintos tipos de problemas. El caso es que esto sería bastante difícil, lento y caro. Parece que un procedimiento mucho mas efectivo es el de encontrar nuevas enfermedades para las moléculas que ya conocemos. El procedimiento es mucho más sencillo, se coge un medicamento destinado al tratamiento del pié de atleta y vemos que tal funciona con la miopía (malo será). Para que este procedimiento sea más efectivo, necesitamos enfermedades con sintomatologías imprecisas y poco mensurables. Esta es una característica genérica en lo que se entiende por trastornos mentales, y con ellos ahora la fibromialgia hace las delicias de los farmos, que encuentran en estos problemas su mejor mercado.
Un ejemplo es el Cymbalta: aprobado en 2004 para el tratamiento de adultos con depresión, posteriormente la FDA lo aprobó para el Trastorno de Ansiedad Generalizada, la neutopatía diabética, la fibromialgia (como no), en la actualidad se está prescribiendo para el dolor crónico, a la espera de la aprobación.
Pero claro, un buen científico no debe quedarse únicamente en el laboratorio, debe salir a la calle y alimentarse del conocimiento mundano. Así que parece que los señores de Jazz Pharmaceuticals se debieron de acercar a alguna superpartyquetecagas del chunda-chunda, de esas en las que el botellín de agua vale un pico y hay mucho movimiento en el aparcamiento, para encontrarse con el Gamahidroxibutirato (tiene muchos nombres “comerciales”: blue nitro, éxtasis líquido, Firewater…) una droga ilegal “de uso recreativo”, un narcoléptico muy conocido por su uso en violaciones con algunos interesantes efectos secundarios entre los que se incluyen la desorientación, mareos, vómitos, alucinaciones, convulsiones, dificultades respiratorias y la muerte. Pues bien, a esta maravilla estos señores le llaman Xyrem y logran que se apruebe para el tratamiento de la narcolepsia. Esta semana la FDA acaba de declarar que esta droga es efectiva y segura para el tratamiento de la fibromialgia, por lo que en breve se espera que sea aprobada para este uso (es lo que hay).
Espectacular el flujo de conocimiento y de substancias, curioso cuando menos: los chavales acaban de madrugada “enrochaos” con tranquimazín, mientras que las pacientes de fibromialgia se colocarán con éxtasis líquido… no sé, allá cada cual.
Un ejemplo es el Cymbalta: aprobado en 2004 para el tratamiento de adultos con depresión, posteriormente la FDA lo aprobó para el Trastorno de Ansiedad Generalizada, la neutopatía diabética, la fibromialgia (como no), en la actualidad se está prescribiendo para el dolor crónico, a la espera de la aprobación.
Pero claro, un buen científico no debe quedarse únicamente en el laboratorio, debe salir a la calle y alimentarse del conocimiento mundano. Así que parece que los señores de Jazz Pharmaceuticals se debieron de acercar a alguna superpartyquetecagas del chunda-chunda, de esas en las que el botellín de agua vale un pico y hay mucho movimiento en el aparcamiento, para encontrarse con el Gamahidroxibutirato (tiene muchos nombres “comerciales”: blue nitro, éxtasis líquido, Firewater…) una droga ilegal “de uso recreativo”, un narcoléptico muy conocido por su uso en violaciones con algunos interesantes efectos secundarios entre los que se incluyen la desorientación, mareos, vómitos, alucinaciones, convulsiones, dificultades respiratorias y la muerte. Pues bien, a esta maravilla estos señores le llaman Xyrem y logran que se apruebe para el tratamiento de la narcolepsia. Esta semana la FDA acaba de declarar que esta droga es efectiva y segura para el tratamiento de la fibromialgia, por lo que en breve se espera que sea aprobada para este uso (es lo que hay).
Espectacular el flujo de conocimiento y de substancias, curioso cuando menos: los chavales acaban de madrugada “enrochaos” con tranquimazín, mientras que las pacientes de fibromialgia se colocarán con éxtasis líquido… no sé, allá cada cual.